- 31 Jul, 2025
- Carme Larruy
- No comment
EL PAPEL DE LA MEMORIA EN EL APRENDIZAJE
¿QUÉ ES LA MEMORIA?
Según Schacter y Tulving, la memoria constituye el proceso de codificación, almacenamiento y recuperación de la información. La memoria se clasifica en:
- Memoria explícita o consciente (personas, objetos, lugares, hechos, significados, conceptos, sucesos)
- Memoria implícita o inconsciente (adquisiciones procedimentales, destrezas perceptivas y motoras, y hábitos)
¿Qué papel tiene la memoria en el aprendizaje?
Para procesar y descodificar los estímulos que han captado nuestra atención es necesaria la memoria, ya que estos requieren ser fijados en ella para poder utilizar la información de distintas maneras y lograr diferentes objetivos.
Para aprender necesitamos los dos tipos de memoria, la implícita y la explícita. Ambas nos permiten el mantenimiento, procesamiento y elaboración de unidades significativas de información, sobre la base de los conocimientos ya adquiridos (Baddeley-Hitch).
¿Y las memorias a corto y largo plazo, qué son?
La memoria a corto plazo es muy rápida y operativa; se encarga de procesar de forma inmediata lo que ocurre en el presente y de recordar aquella información necesaria justo en el momento, utilizando los datos presentados solo durante un corto espacio de tiempo.
La memoria a largo plazo tiene mucha capacidad de almacenamiento para guardar los datos que le transmite la memoria a corto plazo, con el fin de procesarlos y conservarlos hasta que sean requeridos. Para poder recuperar la información almacenada de manera efectiva, la memoria a largo plazo cuenta con un sistema que incluye:
- Memoria diferida: para eventos que han ocurrido hace unos minutos
- Memoria reciente: para hechos que se presentaron hace unos días
- Memoria remota: para la información que se presentó hace años
¿La memoria a corto plazo es ilimitada?
No. La capacidad de almacenamiento de la memoria a corto plazo es limitada. Puede atender y mantener activas, simultáneamente, entre 5 y 9 unidades de información.
Pero esta información puede agruparse en unidades significativas, como en una frase musical, que construye el cerebro para evitar la saturación del sistema de memoria a corto plazo. Gracias a este agrupamiento, puede almacenarse una mayor cantidad de información.
Por ejemplo, cuando escuchamos una frase melódica, la memoria no retiene de forma secuencial cada uno de los sonidos, sino que, al agruparlos en células o motivos, considera cada uno una unidad de información, aunque contenga varios elementos.
Para recordar esa frase musical durante más de 20 o 30 segundos, es necesario utilizar estrategias o planes de acción para que la memoria a corto plazo pase a la memoria a largo plazo, ya sea repitiéndola, comparando sus elementos o analizándola.
¿Cómo funciona la memoria a corto plazo?
La memoria a largo plazo almacena los conocimientos y significados ya aprendidos.
Cuando el cerebro necesita procesar y descodificar nuevos estímulos, recupera los datos relacionados desde la memoria a largo plazo, trasladándolos a la memoria a corto plazo.
Es en esta memoria a corto plazo donde los nuevos datos que llegan a través de los sentidos son procesados junto con los aprendizajes previos, elaborando nueva información que será transferida a la memoria a largo plazo y almacenada junto a los nuevos conocimientos.
¿Dónde encaja la memoria de trabajo?
La memoria de trabajo es la capacidad para realizar tareas que implican la manipulación y el almacenamiento simultáneo de información. No debe confundirse con la memoria a corto plazo.
De la memoria de trabajo dependen procesos complejos como razonar, comprender y aprender, y requiere de la atención, almacenamiento, procesamiento semántico, estrategias de recuperación y control ejecutivo.
La memoria de trabajo es un espacio mental donde pensamos, aprendemos, recordamos, creamos, planificamos proyectos y elaboramos estrategias para llevarlos a cabo.
¿Qué papel tienen la percepción, la atención y la acción en la memoria de trabajo?
La actividad permite mantener activa la información proporcionada por la percepción, evitando que se pierda, y la atención es necesaria para ejecutar cualquier tarea cognitiva.
Lo importante en el proceso de aprendizaje es cómo realizamos estos procesos que nos permiten atender, dar sentido, conectar la nueva información con contenidos y significados previos, y generar estrategias para manipular la información o mantener en mente un plan de acción mientras lo ejecutamos.
PARA SABER MÁS:
G. Galfione. La función de la atención y la memoria en la percepción auditiva. Instituto de Cultura y Comunicación (UNLa). Argentina.
